Las amusias

Amusia es el término con el que se denomina a un número de trastornos que inhabilitan para reconocer tonos o ritmos musicales o de reproducirlos, lo que a su vez puede acarrear problemas con la escritura o la dicción. La amusia puede ser congénita o adquirida debido a una lesión en el cerebro. El término “amusia” se compone de a + musia que significa “carencia de música”. (fuente y + info)

algunos famosos con amusia: Sigmund Freud, Theodore Roosevelt, Che Guevara, Milton Friedman, Charles Darwin…

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El siguiente artículo pertenece a David Ezpeleta, y ha sido publicado en Mayo de 1996 FUENTE

Las amusias

El término amusia se usa para definir el deterioro o pérdida de la capacidad musical derivada de una enfermedad adquirida cerebral. Por consenso el término no es aplicable a personas con poca o ninguna capacidad musical innata, ni a aquellos con sordera. Wertheim (1), Benton (2), Henson (3-5) y Brust (6) han revisado la literatura.

La aptitud musical

Prevalencia de la “aptitud musical”
La mayoría de la población tiene ciertas aptitudes musicales en la medida que poseen suficiente discriminación tonal para percibir una línea melódica y después reproducirla. Menos del 10% de la población son sordos para tonos y hay incluso un pequeño grupo que tienen sordera para melodías, pero no para tonos. El porcentaje de población con formación musical es bajo.

Audición e integración de la información musical
Poco se conoce sobre los procesos cerebrales de percepción, integración y creación de la capacidad musical. Haciendo una comparación con el lenguaje se cree que tales procesos deben ser similares. Así pues existiría un reconocimiento primario de las propiedades acústicas de cada nota, como tono, duración, timbre e intensidad. Un siguiente paso sería la Integración, mediante el procesamiento de las relaciones tonales, que comprendería la discriminación del lugar de cada nota en la escala, de la melodía (notas consecutivas), de la armonía (notas simultáneas) y del ritmo (secuencia temporal de las notas). Otro de los componentes de la aptitud musical es la capacidad para la lectura de la notación musical, un código universal de símbolos que es el lenguaje físico de la música. Hay ciertas excepciones, pues existen casos de sujetos con aptitudes musicales que no conocen o no usan la notación musical clásica, como son los músicos “de oído”, aquellos músicos ciegos que no usan Braille y ciertos músicos contemporáneos que utilizan métodos propios de notación musical. Un componente importante de la aptitud musical es la respuesta emocional del oyente a la música, difícilmente explorable y, sin duda, de capital valor para vivenciar la experiencia musical. Así mismo se precisa de memoria musical, necesaria para la apreciación y realización musical. El componente efector de la aptitud musical comprende de las capacidades de creación y composición musical, de interpretación musical (cantada e instrumental) y de notación musical, para lo cual precisa compartir funciones de forma integrada con otros sistemas cerebrales, como son el visual, motor y propioceptivo y lenguaje.

Musicalidad
Es la capacidad para crear e interpretar música de forma imaginativa, sensible y en ocasiones original. Precisa de conocimientos musicales, originalidad, dedicación e inspiración. Su disminución o pérdida es una forma de amusia. Los mejores sujetos para estudio son los compositores.

El ÁREA de la música…

Pendfield y Perot (1963) produjeron alucinaciones musicales mediante la estimulación de la superficie superior y lateral de la primera circunvolución temporal de ambos lados. Mulder y Daly (1952) y Currie et al. (1971) describieron casos de epilepsia temporal de ambos lados, cuyas manifestaciones clínicas incluían alucinaciones musicales. Scott (1977) comunicó que la epilepsia musicogénica se puede presentar en enfermos con lesiones derechas o izquierdas. Milner (1962) mostró que la lobectomía temporal derecha como tratamiento de epilepsia producía dificultad de discriminación auditiva y de patrones tonales. Estudios experimentales con melodías clásicas, melodías populares, melodías con un solo instrumento y secuencias tonales muestran en la mayoría de los trabajos una superioridad en la identificación de los diferentes patrones musicales o tonales del oído izquierdo, con una presumible lateralización de la función musical hacia el hemisferio derecho.

No queda clara sin embargo la preponderancia de un hemisferio u otro respecto a la lateralidad de las capacidades musicales. En los casos estudiados de amusia se adivina que cuando el déficit amúsico es puro las lesiones, en la mayoría de los casos, se encuentran en el hemisferio derecho, pero cuando la amusia se asocia a otros problemas neuropsicológicos, como por ejemplo afasias, las lesiones predominan en el hemisferio izquierdo, que generalmente es el dominante. Estos datos apuntan a que la representación cerebral de la capacidad musical probablemente sea bilateral y que capacidad musical y lenguaje comparten sistemas cerebrales receptores, integradores, procesadores y efectores.

Test de aptitud musical

A la hora de evaluar la capacidad musical de un sujeto es preciso confirmar las habilidades musicales premórbidas. Es preferible investigar secuencias tonales. Las melodías complejas pueden usarse en la evaluación de la memoria musical y sordera musical. Se han diseñado varios tests de aptitud musical, como son el “Gordon Musical Aptitude Profile” (7), muy extenso, quizás el mejor y el “Bentley Measures of Musical Abilities” (8), el más rápido. De todos los tests existentes he podido disponer del propuesto por Wertheim y Botez (9), que es el que a continuación presento de forma esquemática.

El test propuesto por Wertheim y Botez está basado en la adaptación del test al nivel musical premórbido del paciente mediante una clasificación de los sujetos dependiendo de sus capacidades musicales. Dividen a los pacientes en cuatro categorías:

  1. Personas “musicales” sin conocimientos musicales teóricos ni instrumentales.
  2. Músicos profesionales pero sin conocimientos musicales teóricos ni de la notación musical (músicos “de oído”).
  3. Músicos amateurs con conocimientos musicales teóricos e instrumentales y músicos profesionales altamente cualificados.
  4. Aquellos con ausencia de una mínima musicalidad, que no son capaces de reproducir (silbar ni cantar) una simple canción, más o menos correctamente.

Los ítems del test están agrupados basados en la analogía con el análisis del lenguaje, e investigan los dos aspectos más importantes de la función musical; el receptivo (gnósico) y el ejecutivo (práxico).

Componente receptivo y mnésico
Elementos tonales, melódicos y armónicos

  1. Apreciación por el paciente del tono de los sonidos (de una serie de tonos deberá discriminar cuales son más graves o más agudos).
  2. Identificación y nominación de sonidos simples producidos por un instrumento (aplicable solo en aquellos enfermos que poseían premórbidamente el “tono absoluto”).
  3. Reproducción de sonidos musicales diferentes emitidos mediante canto y silbido. Reproducción mediante canto de sonidos musicales emitidos desde un instrumento.
  4. Identificación de una melodía conocida cantada, reproducida desde una cinta y tocada por un instrumento.
  5. Identificación por el enfermo de errores de entonación producidos deliberadamente por el examinador al cantar una melodía conocida.
  6. Identificación de instrumentos musicales por su timbre.
  7. Denominación de intervalos.
  8. Diferenciación de acordes menores y mayores.
  9. Identificación del número de voces de un acorde.
  10. Identificación de los intervalos que separan cada voz en un acorde.
  11. Dictado musical.

Elemento rítmico

  1. Identificación por el paciente del compás de una pieza tocada por él.
  2. Reproducción por el enfermo de un ritmo simple o cíclico por percusión con un pequeño martillo.
  3. Reproducción por el paciente mediante un martillo de un ritmo percutido por el examinador o producido sobre cierta tecla del piano.
  4. Reproducción mediante un martillo del ritmo de una melodía tocada al piano.
  5. Identificación del compás de una pieza mediante la visualización de los movimientos con la mano de llevar el compás del examinador.

Elementos dinámicos

  1. Descripción por el paciente del “tempo” de una pieza (lento o rápido).
  2. Percepción por el paciente de las variaciones del “tempo” de una pieza (rittardando, accelerando, paso de un movimiento lento a uno rápido o viceversa).
  3. Percepción por el paciente de las variaciones dinámicas en la ejecución de una pieza (crescendo, diminuendo).

Elemento léxico

  1. Nominación de las notas en un pentagrama.
  2. Identificación de la duración de notas, silencios y puntillos.
  3. Solfeo.
  4. Nominación de las claves, variaciones (sostenidos, bemoles, becuadros), símbolos de medida, de “tempo”.
  5. Explicación por el paciente de notación musical auxiliar (v.g. pianissimo, allegro, fuga…) y de sus abreviaturas.

Componente expresivo; Test de canto y silbido
Elementos tonales, melódicos y armónicos

  1. Producción vocal por el paciente de un sonido sugerido por el examinador, bajo las mismas condiciones del subtest 2.
  2. Canto y silbido espontáneo de una melodía conocida.
  3. Canto y silbido espontáneo con acompañamiento de piano.
  4. El mismo test pero transpuesto a diferentes registros (el más alto o el más bajo) del mismo tono.
  5. Reproducción silbada y cantada por el paciente de una canción conocida, y después desconocida para él, (tonal y atonal), cantada o tocada por el examinador u otra persona.
  6. Canto espontáneo y por imitación de una escala ascendente y descendente, legato y staccato.

Elementos dinámicos

  1. Canto espontáneo in crescendo.
  2. Canto espontáneo in decrescendo.
  3. Canto espontáneo accelerando.
  4. Canto espontáneo rittardando.

Componente expresivo; Test instrumentales

  1. Maniobras generales de manipulación del instrumento tocado por el paciente (una correcta posición en el piano, posición de los codos, correcto ataque de las teclas…).
  2. Nominación de las cuerdas o teclas, pedales…
  3. Producción de sonidos con el instrumento a la orden del examinador.
  4. Interpretación espontánea de una pieza sin partitura.
  5. Interpretación de una partitura.
  6. Reproducción con su instrumento de una pieza vocal o interpretada por un instrumento.
  7. Interpretación de una pieza con acompañamiento de otro instrumento.
  8. Interpretación bimanual de una pieza (para instrumentos polifónicos, como piano, arpa, acordeón…).
  9. Acompañamiento por el paciente de un tema cantado también por él (si lo solía hacer previamente).

Naturalmente, se debe de observar el elemento rítmico durante la reproducción vocal o instrumental. Se puede añadir otro test: dirección o marcado del compás por el enfermo de lo interpretado por él o por otro. La reproducción de ritmos (tests 13,14,15) es también un test del componente expresivo si el paciente es consciente de sus errores y los puede describir (lo cual excluye el elemento agnósico).

Componente expresivo; Test de escritura musical

  1. Copiado de una partitura.
  2. Notación de una melodía escuchada.

La batería se aplica de manera diferente a cada paciente dependiendo de la categoría musical premórbida a la que pertenezca. Categoría 1: test nº 1, 3-5, 12-15, 17-19, 26, 28, 29. Categoría 2: test nº 3-6, 9, 12-15, 17-19, 26-38, 40-43. Categoría 3: test nº 1-45 (la batería completa). Categoría 4: enfermos no estudiables. Los autores insisten especialmente en la crítica colaboración por parte del paciente, y en el correcto establecimiento del nivel musical premórbido exacto del enfermo.

Relación entre afasia y amusia

Un tema de discusión clásico dentro del fascinante mundo de la amusia ha sido su relación con la afasia. Es difícil extraer una conclusión clara debido a la escasa bibliografía sobre el tema, siendo la mayoría de las veces casos aislados o series pequeñas. Benton informó que de diez casos con amusia siete tenían afasiay que el tipo de amusia suele ser similar al tipo de afasia (2). Yamadori observó que de 24 afásicos 21 cantaban bien (10). A pesar de los pocos trabajos que hay, parece que la música y el lenguaje se rigen por sistemas neuropsicológicos diferentes pero relacionados. Wertheim (1) diferencia las principales características del lenguaje musical y verbal (Tabla 1).


Tras hacer un simple análisis de lo expuesto en esta tabla y tras observar el empecinamiento de los autores en el establecimiento de diferencias y relaciones entre amusia y afasia, uno se cuestiona si los términos clave de la comparación son equivalentes. Si entendemos por “aptitud musical” algo más que poder cantar una canción de oído, el término a enfrentar no debería ser el lenguaje verbal, sino la “aptitud literaria”, y tales “aptitudes”, que son artes, probablemente no sean susceptibles del estudio neurológico.

Variedades de amusia

Se supone que hay tantas amusias como componentes de la actividad musical. Hay pocos casos descritos de cada variedad de amusia y, en ciertas amusias puras, los casos son únicos o todavía no se ha descrito ninguno aunque se supone que deben existir. En general los trastornos neurológicos asociados a la amusia son frecuentes y, probablemente, esta sea la causa de la dificultad de identificación de este tipo de trastornos neuropsicológicos, independientemente de que la población sin estudios musicales raramente consulte por tales problemas. Se han identificado las siguientes variedades de amusia:

Amusia vocal o expresiva-oral
Es la pérdida de la capacidad de cantar, silbar o tararear una melodía. Se ha descrito amusia expresiva aislada en lesiones temporales anteriores derechas y frontales derechas y amusia expresiva asociada a otros déficits (generalmente afasia) en lesiones del córtex auditivo de forma bilateral y lóbulo frontal izquierdo.

Apraxia instrumental
Es la pérdida de la capacidad para tocar un instrumento sin déficit motor, sensitivo o práxico (no amúsico) asociado. Hay un solo caso de apraxia instrumental aislado, en un acordeonista con un glioma frontal derecho.

Agrafia musical
Probablemente relacionada con la agrafia verbal (lesiones en hemisferio dominante). Es la incapacidad para transcribir una serie de notas escuchadas (generalmente en asociación con otros déficits amúsicos) o para copiar una notación musical.

Amnesia musical
Se trata de la dificultad para la identificación de melodías que deberían ser conocidas para el paciente, no asociada a otros problemas neuropsicológicos. Estos enfermos pueden reproducir una melodía recién escuchada.

Alexia musical
Es la incapacidad para leer notación musical. No se han descrito casos aislados. En lesiones en hemisferio dominante.

Transtornos del sentido del ritmo
Se refiere a la dificultad para discriminar patrones rítmicos o bien para reproducirlos. Generalmente con otros déficits asociados.

Amusia receptiva
Así se conoce a la dificultad para discriminar las características básicas de una nota o una serie de notas. El caso extremo es la incapacidad para diferenciar entre sonidos de diferente tonalidad. Generalmente está asociada a sordera para las palabras y agnosia auditiva (lesiones del lóbulo temporal dominante) o aislada (lesiones en uno u otro lóbulo temporal o en ambos. Puede acompañarse de sensación desagradable o discordante de los sonidos escuchados.

Corolarios

  • J. Peyser (1982). “The art of Haydn and Stravinsky displayed clarity, elegance, balance, proportion, and an impeccable craftsmanship. But their music reveals another quality: the sense that it was inspired by God… These days music is being analysed through methods that range from Schenker’s to pitch-class set. Artists are being analysed too, through systems that stem from Freud and Jung. But creativity of the magnitude of Haydn and Stravinsky virtually defies analysis. No dissection of either the men or their scores can illuminate what lies behind the power of their art“.
  • R. A. Henson (1977). “There is an ultimate mystery of musical experience which is not susceptible to neurological study“.

Bibliografía

  1. Wertheim N. The amusias. In: PJ Vinken and GW Bruyn (Eds), Handbook of Clinical Neurology, Vol. 4. Amsterdam, North-Holland Publishing Co. 1969: 195-206.
  2. Benton AL. The amusias. In: M Critchley and RA Henson (Eds), Music and the Brain. London, William Heinemann Medical Books Ltd. 1977: 378-397.
  3. Henson RA. Neurological aspects of musical experience. In M Critchley and RA Henson (Eds), Music and the Brain. London, William Heinemann Medical Books Ltd. 1977: 3-21.
  4. Henson RA. The language of music. In: M Critchley and RA Henson (Eds), Music and the Brain. London, William Heinemann Medical Books Ltd. 1977: 233-254.
  5. Henson RA. Amusia. In: JAM Frederiks (De), Handbook of Clinical Neurology, Vol. 45: Clinical Neuropsychology. Elsevier Science Publishers BV. 1985: 483-490.
  6. Brust JCM. Music and language. Brain 103; 1980: 367-392.
  7. Gordon E. Musical Aptitude Profile Manual. Boston, Houghton Mifflin, 1965.
  8. Bentley A. Musical Ability in Children and Its Measurement. London, Harrap, 1966.
  9. Wertheim N, Botez MI. Plan d’investigation des fonctions musicales. Encéphale 1959; 3: 246-255.
  10. Yamadori A, Osumi Y, Masuhara S, Okubo M. Preservation of singing in Broca’s aphasia. J Neurol Neurosurg Psychiatry 1977; 40: 221-224.
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